Los riesgos naturales
Riesgo = Peligrosidad x Vulnerabilidad
La peligrosidad es conocida como el azar y hace referencia a la probabilidad de que un determinado fenómeno natural, de una cierta extensión, intensidad y duración, con consecuencias negativas, se produzca. El análisis de periodos de retorno o la representación de mapas de frecuencia es objeto de esta primera parte.
La vulnerabilidad hace referencia al impacto del fenómeno sobre la sociedad, y es precisamente el incremento de la vulnerabilidad el que ha llevado a un mayor aumento de los riesgos naturales. La vulnerabilidad abarca desde el uso del territorio hasta la estructura de los edificios y construcciones, y depende fuertemente de la respuesta de la población frente al riesgo.
En los últimos 20 años los desastres naturales han matado a 3 millones de personas en el mundo, causando daños a alrededor de otros 800 millones. Las pérdidas económicas causadas por inundaciones, sequías, terremotos, volcanes, incendios forestales, etc. son enormes
El número de desastres naturales no ha aumentado en los últimos años pero al ir creciendo la población, el número de personas a los que afectan está siendo mayor cada vez. Por otra parte el traslado de muchos habitantes a las ciudades hace que cuando se produce cualquier incidente en la proximidad de una gran ciudad las consecuencias sean dramáticas. Un solo terremoto con epicentro en la ciudad china de Tangshan mató a más de 250 000 personas en 1977.
Es necesario distinguir entre Riesgo actual y Riesgo potencial:
Riesgos actuales: un volcán en erupción, un deslizamiento activo, un acuífero contaminado que se está explotando. Los Riesgos actuales suelen ir acompañados de daños, aunque no hayan desarrollado todo su potencial
Riesgos potenciales: son un volcán transitoriamente inactivo o una ladera en equilibrio estricto. Estos conceptos, suelen ser muy usados en los Mapas de Riesgos.
Clasificación de los Riesgos
Los riesgos naturales se pueden clasificar de la siguiente manera:
Geológicos
Riesgos geológicos exógenos
Movimiento de terreno
Subsidencia
Aludes
Caída de bloques de piedra
Solifluxión
Riesgos geológicos endógenos
Vulcanísmo
Terremotos
Tsunamis-Maremotos.
Meteorológicos e hidrológicos
Nieve y Hielo
Lluvias intentas, Granizo y Tormentas
Inundaciones súbitas y en grandes cuencas.
Olas de frío y de calor
Vientos fuertes (Tornados y mangas marinas), incendios forestales y temporales marítimos.
Ciclones tropicales
Climatológicos
Sequías y desertificación
Alteraciones antrópicas de la atmósfera
Agujero de la capa de ozono
Cambio climático
Biológicos
Plagas
Epidemias
Cósmicos
Choque de objetos del espacio con la Tierra
La contaminación biológicoespacial
La evolución del Sistema Solar
QUE QUIRE DECIR RIESGO NATURAL
LA EXPRESION RIESGO NATURAL ES LA CONTRAPOSICION A RIESGO TECNOLOGICO PERO NO IMPLICA QUE EL RIESGO SEA CONCSCUENCIA DE UN FENOMENO EXCLUSIVAMENTE NATURAL O QUE EL HOMBRE NO TENGA NADA QUE VER.
CONSECUENCIAS DE LOS RIESGOS NATURALES:
LOS DAÑOS PRODUCIDOS POR LOS RIESGOS NATURALES PUEDEN SER:
DIRECTOS: PEROSONAS AGRICULRTURA GANADERIA BIENES INFRAESTRUCTURA, PATRIMONIOS Y CULTURA.
INDIRECTOS: INTERRUPCION DE OBRAS Y SISTEMA DE PRODUCCION DISMINUCION DEL TURISMO.
LOS MAPAS DE RIESGO SE ELABORAN ETABLECIENDO UNOS CRITERIOS NUMERICOS PARA ESTIMAR OBJETIVAMENTE LA VULNERABILIDAD Y PELIGROSIDAD. EL RIESGO ES UN PUN TO QUE SE DETERMINA EN UNA ZONA A PARTIR DE LOS VALORES ANTERIORES AUNQUE NO NECESARIAMANET SE CALCULA COMO PRODUCTO DE AMBOS.
Protección ante erupciones (VOLCANES )
Recordando lo expuesto en el apartado 2.1, la erupción volcánica puede prolongarse durante meses y los factores de peligro que posee son múltiples: coladas lávicas, flujos de piroclastos y caída de cenizas, lahares y avalanchas, gases, sismos volcánicos, tsunamis, anomalías térmicas, deformaciones del terreno, etc. Además, un volcán puede presentar fenómenos perceptibles por la población con mucha antelación (incluso durante años) al inicio de una erupción. A todo este periodo se le denomina crisis volcánica , siendo la erupción el final del proceso.
En términos generales, los peligros volcánicos de lavas, flujos piroclásticos, colapsos de ladera y lahares, conducen a la destrucción total de las infraestructuras que encuentran a su paso, de forma que, para salvar la vida de las personas, se debe proceder a la evacuación preventiva de la población de las probables zonas afectadas. Otros peligros volcánicos, como por ejemplo las cenizas, presentan una incidencia variable en función de la distancia al centro emisor y de otros parámetros como el viento.
Si se va a permanecer en una zona de peligro moderado deben seguirse las recomendaciones de las autoridades, y siempre con su autorización expresa . Será necesario adoptar algunas precauciones, por ejemplo el uso del casco, dado que el impacto en la cabeza de una pequeña bomba puede resultar mortal, la mascarilla, que evita inhalar las partículas de cenizas y los gases que contienen, máscaras autónomas antigás con filtros para gases ácidos y extremar las precauciones al circular por zonas cubiertas de materiales volcánicos recientes.
Predicción de erupciones VOLCANES
El objetivo de la predicción es determinar con anticipación el lugar y momento del inicio de una erupción y sus características. Su finalidad es prevenir a la población y tomar con anticipación las medidas tendentes a reducir la pérdida de vidas y a mitigar los daños.
En la actualidad, la predicción volcánica alcanza un alto nivel de fiabilidad siempre que se disponga de la instrumentación adecuada y del equipo científico necesario (Fig. 50). Es imprescindible que la población conozca el medio natural (volcánico) en el que vive, tenga percepción del riesgo y asuma las medidas de autoprotección necesarias. Como ejemplo podemos citar la catástrofe ocurrida en el pueblo de Armero (Colombia) que fue arrasado por un lahar provocado por la erupción del volcán Nevado de Ruiz (1985): a pesar de que hubo vigilancia, mapas de riesgo, predicción y orden de evacuación, la población no respondió por desconocimiento de la magnitud real del fenómeno del que se le alertaba.
La prevención ante erupciones volcánicas
La prevención volcánica se define como el conjunto de medidas adoptadas con el objetivo de reducir el riesgo volcánico e implica actuar antes de que ocurra una erupción y durante el desarrollo de la misma. Cualquier medida de prevención exige un conocimiento previo de los procesos volcánicos y los peligros derivados, en función de las características particulares de cada área volcánica.
Nuestro país tiene un área de actividad volcánica importante, localizada en la Comunidad Autónoma de Canarias; el volcán Teide (Tenerife, Islas Canarias) fue seleccionado, junto a 15 volcanes de todo el Mundo, por Naciones Unidas como volcán laboratorio para el Programa de Riesgo Volcánico de la Década Internacional para la Mitigación de los Desastres Naturales (1990-2000). Este hecho nos indica que el Teide está considerado por la comunidad internacional como un volcán de alto riesgo. El archipiélago canario es de origen volcánico y las erupciones se han ido sucediendo durante más de 20 millones de años; esta actividad continúa en la actualidad y la última erupción ocurrida fue la del volcán Teneguía (Fuencaliente, La Palma) en octubre de 1971.
Cuando se vive en un área volcánica activa es necesario el desarrollo de medidas de prevención centradas en los siguientes ámbitos (Fig. 51):
• Conocimiento de la actividad volcánica
• Sistema permanente de vigilancia
• Ordenación de usos y gestión del territorio
Planificación ante emergencias
i . La figura muestra el pronóstico de una explosión en el volcán Villarrica (Chile) a partir del inverso de la amplitud de la señal sísmica. El punto de corte de la extrapolación (1) de los tramos descendentes indica el momento del inicio de la erupción
XCNOCIMINENTO
El conocimiento de la actividad volcánica de la zona permite determinar las características de las erupciones futuras. Para ello, se estudian las erupciones ocurridas en el pasado desde una óptica multidisciplinar (geología, geofísica, geomorfología, historia, etc.) que nos proporcionan la base del conocimiento sobre el estado actual del volcán y su comportamiento futuro. Con esta información se elaboran los mapas de peligrosidad y riesgo, que incluyen diferentes parámetros y que tienen en cuenta la probabilidad de que ocurra un fenómeno y los daños que puede ocasionar.
Sistema permanente de vigilancia
El sistema de vigilancia será el adecuado a las características de la actividad volcánica presente en la zona, incorporando nuevos instrumentos y técnicas en función del incremento de la actividad y del riesgo. Debe determinar el nivel de actividad del volcán para permitir a las autoridades la gestión de la crisis e informar a la población a través de los diferentes niveles del semáforo.
Ordenación de usos y gestión del territorio
En función de la información proporcionada por lo mapas de peligro volcánico se planifica el uso y gestión del territorio, con el fin de mitigar el impacto que pueda provocar la erupción. Estos mapas de peligro deben ser elaborados con anterioridad a los Planes de Ordenación del Territorio para que realmente sean efectivos y adecuados a las características del medio natural en el que se desarrollan.
Planificación ante emergencias
Además de las medidas ya enumeradas, existe también una planificación de Protección Civil ante emergencias producidas por erupciones volcánicas basada en la legislación vigente. Esta planificación constituye una estrategia global de preparación ante catástrofes en las que se incluyen:
• Redacción de planes de actuación
• Organización de medios
• Coordinación de emergencias
La planificación ante una emergencia por erupción volcánica se actualiza a partir de la información aportada por el sistema de vigilancia y los mapas de riesgo establecidos para la actividad que presenta el volcán (Fig. 50). Para la planificación de la emergencia es muy útil construir el árbol de evolución del volcán, donde se contemplan todas las posibilidades que pueden presentarse, con la probabilidad de que ocurran y sus interrelaciones. La implementación del semáforo del volcán es la mejor opción para la comunicación entre los distintos estamentos involucrados y la población.
Es norma habitual utilizar las escuelas como centros de acogida de evacuados por desastres naturales, sin embargo en el caso de las crisis volcánicas en las que se evacua durante un largo periodo o repetidamente, esta medida ha demostrado ser totalmente perjudicial al dejar sin escuelas a la población receptora, por lo que las comunidades deben prestar su colaboración para poner a disposición de la Protección Civil otros lugares de acogida que ocasionen menos problemas.
de vigilancia y un pronóstico sobre la evolución del volcán.
Según la norma general, en el Sistema de Protección Civil Español, salvo para el caso de emergencias nucleares y situaciones bélicas, la competencia de dirección y coordinación de las operaciones de emergencia corresponde inicialmente a la autoridad municipal y, cuando las características de la situación desbordan las posibilidades de ésta, a la autoridad de la Comunidad Autónoma correspondiente. El Ministro del Interior, cuando la emergencia reviste una especial extensión y gravedad, puede declarar la emergencia de interés nacional , pasando entonces la dirección y coordinación de las actuaciones a una autoridad estatal.
Señalización de puntos de reunión para la gestión de una posible. FoEducación y divulgación
Es muy importante que la población, cuerpos de emergencia y seguridad y organismos locales reciban una información precisa sobre los fenómenos volcánicos y las medidas de prevención existentes: de poco sirve un plan de emergencia si este no se conoce y no es asumido por la población; muchos de los desastres ocurridos se han debido a la falta de conocimiento sobre los fenómenos que los han desencadenado o a la falta de fluidez de las comunicaciones. La mitigación del riesgo empieza por la educación de la población1 conocer el territorio donde se vive, 2 conocer el plan de emergencia, 3 preparar un plan de emergencia familiar
Los programas educativos dirigidos a cualquier grupo de edad, deben tener como objetivo principal que la población conozca su territorio, asimile sus peculiaridades físicas y los riesgo inherentes a él y desarrolle técnicas de autoprotección. Todo ello dentro de un marco en el que se mantengan ausentes los sensacionalismos y las situaciones de alarma injustificadas, pero en el que quede bien claro que una erupción puede llegar a ser catastrófica si no se gestiona adecuadamente y se toman las medidas necesarias para la protección de la población. Así mismo, es conveniente desterrar la idea de que el conocimiento del riesgo volcánico supone un impedimento al desarrollo económico de la región.
Terremotos
Los terremotos se producen cuando las tensiones acumuladas por la deformación de las capas de la Tierra se libera brúscamente. Se rompen las masas de rocas que estaban sometidas a fuerzas gigantescas, reordenándose los materiales y liberando enormes energías que hacen temblar la Tierra.. Sus focos de inicio (hipocentro) se localizan a diferentes profundidades, estando los más profundos hasta a 700 kilómetros. Son especialmente frecuentes cerca de los bordes de las placas tectónicas. Al año se producen alrededor de un millón de sismos, aunque la mayor parte de ellos son de tan pequeña intensidad que pasan desapercibidos.
Actúan de forma instantánea en un área extensa y las ondas sísmicas que provocan, especialmente las superficiales, causan formación de fallas, desprendimientos de tierra, aparición y desaparición de manantiales, daños en construcciones y muertes en las personas. Son muy difíciles de predecir y, en la actualidad, no hay sistemas eficaces para alertar a la población con tiempo de la inminencia de un sismo.
Intensidad y magnitud de los terremotos
Para poder describir la fuerza de un terremoto y los daños que produce se han confeccionado escalas que miden la intensidad y la magnitud de los sismos.
La intensidad es una medida subjetiva de los efectos de los sismos sobre los suelos, personas y estructuras hechas por el hombre. No usa instrumentos sino que se basa en las observaciones y sensaciones ocasionados por el terremoto. Es útil para describir el terremoto en zonas en las que no hay sismógrafos próximos y para comparar los terremotos antiguos. Hay más de 50 escalas distintas para medir la intensidad, pero las más conocidas son dos:
1. la Mercalli Modificada. Tiene 12 grados y es la más internacionalmente usada
2. la M.S.K. es la que se utiliza en la mayoría de los países europeos y es la oficial en España. Va del grado I al XII.
La magnitud es una medida objetiva de la energía de un sismo hecha con sismógrafos. La escala más conocida y usada es la de Richter (1935) y mide el "logaritmo de la máxima amplitud de un sismograma registrado por un instrumento estándar, a una distancia de 100 kilómetros del epicentro". Posteriormente ha sufrido correcciones, pero la idea básica sigue siendo la misma. Como la escala es logarítmica el paso de una unidad a la siguiente supone multiplicar la energía por diez.
Este concepto permite clasificar a los terremotos en:
Terremotos grandes
M >= 7
Terremotos moderados
5 =< M < 7
Terremotos pequeños
3 =< M < 5
Microterremotos
M < 3
El mayor terremoto conocido en el mundo se produjo en Chile en 1960 y tuvo una magnitud de 9,5. Ocasionó 6000 muertos y produjo un tsunami que causó víctimas en Hawaii y Japón.
Un terremoto de magnitud 12 en la escala de Richter partiría la Tierra en dos.
Terremotos al año, en el mundo, según magnitud (escala de Richter)
Descripción
Magnitud
Número por año
Enorme
8.0+
1
Muy grande
7.0-7.9
18
Grande (destructivo)
6.0-6.9
120
Moderado (daños serios)
5.0-5.9
1,000
Pequeño (daños ligeros)
4.0-4.0
6,000
Sentido por la mayoría
3.0-3.9
49,000
Se puede llegar a percibir
2.0-2.9
300,000
Imperceptible
menos de 2.0
600,000+
MEDIDAS DE PREVENCION ANTE EL RIESGO DE TERREMOTOS
Si se vive en una zona de riesgo de sufrir un terremoto, conviene adoptar una serie de medidas preventivas, tales como:
En relación a la estructura de edificio
Revisar, controlar y reforzar el estado de aquellas partes de las edificaciones que primero se pueden desprender, como chimeneas, aleros o balcones.
Revisar, asimismo, aquellas instalaciones que pueden romperse: tendido eléctrico, conducciones de agua, gas y saneamientos.
En relación al interior de la vivienda
Extremar las precauciones en cuanto a la colocación y sujección de algunos objetos que pueden caerse, en especial los pesados y los que pueden romperse como lámparas, espejos, botellas, etc...
Tener un especial cuidado con la ubicación de los productos tóxicos o inflamables, a fin de evitar que se produzcan fugas o derrames.
MEDIDAS DE AUTOPROTECCION A ADOPTAR DURANTE UN TERREMOTO
Si se produce un terremoto de una cierta intensidad, intente concentrar la atención en evitar riesgos y tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:
Si está en el interior de un edificio es importante
Buscar refugio debajo de los dinteles de las puertas o de algún mueble sólido, como mesas o escritorios, o bien, junto a un pilar o pared maestra.
Mantenerse alejado de ventanas, cristaleras, vitrinas, tabiques y objetos que pueden caerse y llegar a golpearle.
No utilizar el ascensor, ya que los efectos del terremoto porían provocar su desplome o quedar atrapado en su interior.
Utilizar linternas para el alumbrado y evitar el uso de velas, cerillas, o cualquier tipo de llama durante o inmediatamente después del temblor, que puedan provocar una explosión o incendio.
Si la sacudida le sorprende en el exterior es conveniente
Ir hacia un área abierta, alejándose de los edificios dañados. Despues de un gran terremoto, siguen otros más pequeños denominados réplicas que pueden ser lo suficientemente fuertes como para causar destrozos adicionales.
Procurar no acercarse ni penetrar en edificios dañados. El peligro mayor por caída de escombros, revestimientos, cristales, etc. está en la vertical de las fechadas.
Si se está circulando en coche, es aconsejable permanecer dentro del vehículo, así como tener la precaución de alejarse de puentes, postes eléctricos, edificios degradados o zonas de desprendimientos.
Intente responder a las llamadas de ayuda y colaborar con los Servicios intervinientes, pero no acuda a las zonas afectadas sin que lo soliciten las autoridades. Es importante evitar curiosear por las zonas siniestradas; esto es peligroso y además dificultará las labores de rehabilitación.
CONSECUENCIAS ANIMICAS
Tras la experiencia de un terremoto, se puden generar reacciones diversas de ansiedad y es normal, por tanto, que en las semanas siguientes, muchas personas demanden o necesiten un apoyo psicológico para reducir el estrés emocional.
En cuanto a los niños si en su localidad ha habido algún movimiento sísmico y su hijo muestra signos de preocupación (como falta de apetito, insomnio, miedo a los cambios de tiempo, temor a quedarse sólo, a que se repita el terremoto) escúchele, tranquilícele, y en caso de que persista el malestar, busque el apoyo de un profesional.
.Tsunamis
Los terremotos submarinos provocan movimientos del agua del mar (maremotos o tsunamis). Los tsunamis son olas enormes con longitudes de onda de hasta 100 kilómetros y que viajan a velocidades de 700 a 1000 km/h. En alta mar la altura de la ola es pequeña, sin superar el metro; pero cuando llegan a la costa, al rodar sobre el fondo marino alcanzan alturas mucho mayores, de hasta 30 y más metros. El tsunami está formado por varias olas que llegan separadas entre sí por unos 15 o 20 minutos. La primera que llega no suele ser la más alta, sino que es muy parecida a las normales. Después se produce un impresionante descenso del nivel del mar seguido por la primera ola gigantesca y a continuación por varias más.
La falsa seguridad que suele dar el descenso del nivel del mar ha ocasionado muchas víctimas entre las personas que, imprudentemente, se acercan por curiosidad u otros motivos, a la línea de costa.
España puede sufrir tsunamis catastróficos, como quedó comprobado en el terremoto de Lisboa en 1755. Como consecuencia de este sismo varias grandes olas arrasaron el golfo de Cádiz causando más de 2000 muertos y muchos heridos y daños materiales. El 7 de julio de 1941 el último de los tsunamis detectados en las costas españolas afectó a las Canarias.
En 1946 se creó la red de alerta de tsunamis después del maremoto que arrasó la ciudad de Hilo (Hawaii) y varios puertos más del Pacífico. Hawaii es afectado por un tsunami catastrófico cada 25 años, aproximadamente, y EEUU, junto con otros países, han puesto estaciones de vigilancia y detectores que avisan de la aparición de olas producidas por sismos.
¿Se Pueden Predecir los Tsunamis?
Para que exista la posibilidad que se genere un Tsunami, previamente debe ocurrir un terremoto con epicentro o ubicado en el fondo marino. Ante la eventualidad de su sismo de gran magnitud, tome las medidas de prevención que dictamos a continuación.
15 Minutos / 20 Metros
¿Qué hacer frente a un Tsunami?
Si vive en la costa y siente un temblor lo suficientemente fuerte para agrietar muros o calles, arrancar árboles o que usted no pueda permanecer en pie; es posible que dentro de los quince minutos siguientes pueda producirse un Maremoto o Tsunami.El mar en estos casos se tiende a recoger pero no esperes ver que eso suceda, sólo te debes preocupar de evacuar la zona de mayor riesgo hacia la zona de seguridad 20 metros.Se sugiere no evacuar en vehículos para evitar accidentes y atochamientos de las vías, basta hacerlo con un paso seguro y rápido, sin correr y sobre todo sin devolverse al hogar a buscar bienes materiales.Como medida preventiva es bueno siempre tener a mano un bolso con frazadas, agua, velas, linternas y alimentos no perecibles.
Recuerde: sólo tiene 15 minutos para llegar a la zona de seguridad, esto es a los 20 metros. Si te encuentras dentro de una embarcación, dirígete rápidamente mar adentro sobre una profundidad mayor a 150 metros, puesto que el tsunami es destructivo sólo cerca de la costa.
Después del tsunami, regresa a tu hogar sólo cuando la Autoridad Comunal así lo indique a través de los medios oficiales.Es importante saber que no estarás solo, estamos trabajando junto con todo el Comité Comunal de Protección Civil que lo conforman todas las instituciones de Rescate, Gobernación Marítima de Caldera, Carabineros de Chile, Cuerpo de Bomberos, Consultorio de Caldera, Cruz Roja, Municipalidad de Caldera y Empresas de Servicios Públicos.Para entregar esta información a amigos, familiares, etc. puedes pedir un instructivo en los estudios de Radio Comunitaria “Amanecer”, ubicados en calle Los Gladiolos Nº 219, Caldera o simplemente imprime esta nota.
EvacuaciónSeñalética del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile, SHOA,indicando las vías de evacuación en caso de tsunami.
sábado, 15 de noviembre de 2008
jueves, 6 de noviembre de 2008
Riesgos tecnológicos "insidiosos"por juan murria
Introducción.
Cuando hablamos de riesgos tecnológicos hablamos generalmente de aquellos riesgos capaces de generar desastres de desarrollo súbito, repentino, espectaculares y capaces de generar un gran impacto negativo sobre la población, sobre la infraestructura construida y sobre el medio ambiente, tanto a corto como a largo plazo
En este articulo nos referiremos a otro tipo de riesgos tecnológicos no tan obvios, ni repentinos y espectaculares pero, no por ello, menos peligrosos y devastadores. Estos riesgos -a los cuales hemos dado en llamar "insidiosos"- generalmente presentan un largo proceso de incubación, son maliciosos y dañinos a pesar de su aparente inocuidad y que son, quizás sea esto lo mas grave, generalmente desconocidos por la población en general y, en algunos casos, desconocidos hasta por aquellos involucrados en la gestión de riesgos. (Murria, 2002)
No hablaremos aquí, sin embargo, de los riesgos asociados con fenómenos tales como el cambio climático, el recalentamiento global ("efecto invernadero"), el aumento del tamaño del hueco en la capa de ozono, la lluvia ácida, por ser estos riesgos que están siendo estudiados y, hasta cierto punto, combatidos a través de medidas de prevención y mitigación más o menos efectivas. (Mahi, 1998)
Tampoco hablaremos aquí de lo que Mahi denomina riesgos "ocultos", los cuales ilustra con un ejemplo: el descubrimiento del hueco de la capa de ozono el cual nos alertó sobre el efecto negativo del uso indiscriminado de los clorofluorocarbonos (CFC) y que llevó a su posterior prohibición o, al menos, a la restricción de su uso.
En este articulo presentaremos algunas consideraciones sobre estos riesgos insidiosos con el deseo de que ellas puedan servir de guía para cuando, más temprano que tarde, se le otorgue en nuestros países la consideración que se merecen dadas las consecuencias negativas que representan para nuestra población, nuestra infraestructura y nuestro medio ambiente.
Presentaremos aquí una breve descripción de algunos de estos riesgos, sus génesis y desarrollo, las acciones que se están tomando en otros países para mitigar sus efectos nocivos y, por ultimo, algunas recomendaciones sobre lo que deberíamos estar haciendo en nuestro continente en este respecto.
Nos referiremos aquí en particular a las emanaciones de gas radón y a las ondas electromagnéticas emitidas por las líneas de transmisión eléctrica y las antenas de estaciones radio y televisión (Monmonnier, 1997) así como a la problemática de la contaminación de suelos y de las aguas subterráneas. (Bedient, et al, 1999)
Muchos investigadores han estado estudiando este tema por lo que ya existe mucha información respecto a ellos. Sin embargo, y hasta donde conoce el que esto escribe, en América Latina y el Caribe se les ha prestado escasa atención a este tema.
Las emanaciones de gas radón y la radiación electromagnética.
Estos riesgos tecnológicos comenzaron a llamar la atención de los investigadores en Estados Unidos y Europa en los años 1970.. El Profesor Monmonier aduce una razón muy convincente para agrupar esto dos riesgos en el mismo capitulo de su libro (Monmonier, 1997) puesto que, en ambos casos, está involucrada la energía electromagnética y ambos son potencialmente carcenígenos. En este articulo, sin embargo, los vamos a analizar separadamente.
Emanaciones de gas radón.
El radón es un gas noble (inerte), inodoro, incoloro e insípido, siete veces mas pesado que el aire y es, quizás, la fuente más importante de radiación natural, habiéndose estimado que el radón y los nucleidos que se forman a medida que el radón decae constituyen alrededor de las tres cuartas partes de las tasas efectivas anuales de radiación que reciben los seres humanos. (Miller & Miller, 1990)
El contenido de radón en la atmósfera de las diversas regiones del mundo depende del contenido nivel de uranio en las rocas y en los suelos, estimándose que un suelo típico contiene alrededor de una parte por millón (1 ppm) de uranio, mientras que una roca de fosfato contiene típicamente de 50 a 125 ppm y las rocas de origen granítico unas 50 ppm.
Las concentraciones de radón en la atmósfera son generalmente muy bajas, por lo que no se puede considerar el radón como una amenaza para la salud Sin embargo sus concentraciones en el interior de las viviendas, particularmente en los sótanos pueden llegar a ser hasta diez veces mayores que en la atmósfera dependiendo de su tasa de infiltración a través del subsuelo y de la tasa de la eliminación del gas por la ventilación natural..
El estudio del tema de las emanaciones de gas radón no es de reciente data. Hacen ya varios años que se están estudiando los efectos dañinos sobre los seres humanos y su posible relación con el cáncer pulmonar puesto que algunos expertos consideran que las emanaciones de gas radón son la segunda causa de este mal, aunque muy por detrás del uso del tabaco.
Las radiaciones electromagnéticas.
La investigación sobre los efectos nocivos de las radiaciones electromagnéticas generadas en las cercanías de líneas de transmisión eléctrica de alta tensión y de las antenas de las estaciones transmisoras de radio y televisión se inició en los Estados Unidos en la década de los 1970 cuando Nancy Wertheimer, una epidemióloga de Denver, Colorado, comenzó a visitar los hogares de niños que habían muerto de cáncer como parte de un proyecto de investigación.
Si bien la investigación de la Dra. Wertheimer en busca de una posible causa se orientaban primordialmente hacia la contaminación por productos químicos, los efectos de los formaldehídos contenidos en los materiales aislantes, etc., detectó durante dicha investigación la presencia de transformadores eléctricos instalados en los postes de las lineas eléctricas, lo que la llevó a considerar la posible relación entre las líneas de transmisión y la incidencia del cáncer. (Monmonier, 1997)
Es necesario enfatizar que, hoy por hoy, no está suficientemente demostrado que dicha radiación electromagnética presente realmente un peligro para la salud de la población circundante.
Por ejemplo, en un reciente informe de investigadores españoles (TVE, 2002) se indica que dichas radiaciones generadas en campos electromagnéticos no son dañinas para los seres vivientes por no ser ellas de carácter ionizante y, por ende, no poder causar daño a las células.
Añaden sin embargo dicho científicos que hay que permanecer alerta sobre la posibilidad que los nuevos y constantes desarrollos tecnológicos afecten negativamente la salud y bienestar de la población del mundo.
En consecuencia se considera conveniente que los gestores de riesgos estén al tanto de los estudios que se vienen realizando en el ámbito mundial sobre este tema a fin de poder tomar las medidas necesarias para la protección de la población.
La contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas.
El origen de la contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas es tan viejo como nuestra misma civilización. Es, sin embargo, con motivo de la revolución industrial en el siglo XIX en Europa cuando dicho problema se agudiza y la población toma conciencia de sus efectos negativos.
Dicha concienciación se inicia con l a disposición de los desechos producto de los procesos industriales del carbón en Alemania a finales del siglo XIX y continua en los albores del siglo XX con la disposición de desechos químicos provenientes de las siderurgicas, de las incipientes y primitivas refinerías de petróleo, y de la fabricación de baterías, entre otros.
La Segunda Guerra Mundial agudiza el problema con el marcado aumento de la actividad de la industria de armamento y municiones que requerían para su fabricación solventes clorinados, polímeros, plásticos, pinturas, preservativos de maderas y la
producción de metales cuyos desechos son altamente contaminantes y peligrosos (Bedient et al, 1999)
Sin embargo, hay que reconocer que, desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, era muy poco lo que se conocía del peligro que dichos desechos químicos representan para el medio ambiente y para la. población.
No sería sino entre 1980 y 1990 con los casos de Love Channel en Texas y Niagara Falls en Nueva York que el gobierno de los Estados Unidos inició una serie de medidas tendentes a regular la disposición de desechos peligrosos, principales causas de la contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas.
En América Latina y el Caribe se crearon organismos cuyo mandato fue el asegurar la protección del medio ambiente, como fue el caso de la creación del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales Renovadles (MARNR) en Venezuela seguido por su homónimo en Colombia y, posteriormente, en otros países.
La contaminación de los suelos.
Este problema se genera primordialmente por las filtraciones provenientes de escapes de hidrocarburos en estado líquido y de productos químicos altamente contaminantes susceptibles de ocurrir en las diversas instalaciones de las industrias petroleras, químicas y petroquímicas y otras industrias que manejen productos peligrosos.
Muchas de estas industrias a nivel mundial ha estado muy consciente de este riesgo y ha diseñado e implantado programas específicos para reducir a un mínimo aceptable sus efectos negativos. Los continuados progresos, tanto en la detección de estas filtraciones como en las medidas de mitigación a implantar, así como los programas de inspección y control por parte de las autoridades competentes han tendido a mitigar el riesgo de esta contaminación..
El problema se agudiza, sin embargo, por la desidia de las autoridades competentes autoridades encargadas de la prevención y mitigación de este tipo de riesgo..
La contaminación de las aguas subterráneas.
Como ya se mencionó anteriormente las principales fuentes de contaminación de las aguas subterráneas son las grandes cantidades de efluentes generadas por los procesos industriales, en particular por sus compuestos orgánicos, Entre ellos podemos mencionar, sin ser exhaustivos los siguientes:
· El uso indiscriminado de pesticidas y fertilizantes..
Los escapes de tanques de almacenamiento de sustancias peligrosas tanto superficiales como subterráneos, de pozos sépticos y de pozos de inyección de efluentes.
La percolación de contaminantes atmosféricos.
La intrusión de aguas salinas en regiones costaneras.
Los escapes y derrames de oleoductos y poliductos
La disposición de los desechos provenientes de actividades mineras
Los desechos de las actividades agropecuarias (mataderos, tenerías, plantas agroindustriales)
La precolación ("leaching") resultantes en los rellenos sanitarios (Véase mas abajo)
Los rellenos sanitarios.
La falta de programas adecuados para el reciclaje de nuestros desechos ha hecho de los rellenos sanitarios una necesidad esencial en nuestras ciudades grandes y pequeñas con los consiguientes riesgos para la población y el medio ambiente como son:
Los problemas médico-sanitarios en la población circundante y, especialmente, en aquellas personas quienes, desafortunada y lastimosamente, tiene que tratar de ganarse la vida recuperando de estos rellenos sanitarios alimentos, materiales y equipos para su eventual consumo y venta, a expensas de los gravísimos problemas que esta actividad representa para su salud y hasta para su propia vida..
La posibilidad de generación de incendios generados por la combustión espontánea de los componentes orgánicos de los desechos allí depositados.
Las filtraciones de los líquidos generados por el proceso de descomposición orgánica de algunos de los desechos allí depositados en estado sólido y semi-sólido ("leaching") que percolarán a través de las capas del subsuelo, pudiendo contaminar aguas subterráneas si no se toman las medidas de prevención y mitigación como por ejemplo, el estudio y adecuado tratamiento de los suelos mediante la impermeabilización y otros métodos de contención de efluentes.
Conclusiones.
El estudio y evaluación de los riesgos tecnológicos "insidiosos" aquí descritos no están recibiendo, en nuestra opinión, una adecuada atención por parte de los investigadores y gerentes de riesgos en América Latina y el Caribe.
Debemos comenzar a preocuparnos por este "nuevo" género de riesgos tecnológicos que, más temprano que tarde, va a tener que ser considerado seriamente por los investigadores y por los gerentes de riesgos en nuestro continente.
Esperamos que estas cortas líneas sobre la problemática de lo que hemos dado en llamar riesgos tecnológicos "insidiosos" puedan servir de incentivo para que nos comencemos a preparar para enfrentar este tipo de riesgos.
LOS HURACANES Y EL CALENTAMIENTO GLOBAL.
Las tormentas tropicales más poderosas se están volviendo aún más fuertes a medida que los océanos del planeta se calientan, confirmaron científicos. Análisis de información satelital muestra que en los últimos 25 años, fuertes tormentas, huracanes y tifones se han vuelto más frecuentes en la mayoría de los trópicos, dijeron los expertos en la revista Nature.
La idea de que el cambio climático podría estar ligado a las tormentas tropicales ha sido muy controversial. Unos años atrás, se decía que los huracanes se volverían más frecuentes y más comunes en un planeta cada vez más caliente. Investigaciones recientes sugieren que los ciclones podrían darse con menos frecuencia pero cada vez con mayor fuerza.
"Estamos viendo una señal que nos está diciendo que el efecto más potente (del incremento de las temperaturas oceánicas) se ve en las tormentas más fuertes", indicó James Elsner, de la Universidad Estatal de la Florida en Tallahassee, capital de ese estado estadounidense.
"En velocidades promedio o medianas, como de 143 kilómetros por hora (huracán categoría 1), no vemos una tendencia; pero cuando tenemos una velocidad de 215 kilómetros por hora (huracán categoría 4), sí vemos una tendencia", agregó.
El aumento de tormentas fuertes se ve marcadamente en el Atlántico Norte y en el Océano Indico, mientras que no se da en el Pacífico Sur. "Estamos analizando diferentes cuencas oceánicas y algunas ya son bastante cálidas", dijo el profesor Elsner. Y explicó que allí un incremento en la temperatura no va a producir un aumento tan fuerte en las tormentas como en las cuencas donde las temperaturas apenas favorecen los ciclones.
Los investigadores creen que las tormentas más débiles no se ven tan afectadas porque los factores que les impiden desarrollar todo su potencial no tienen relación con las temperaturas oceánicas. Aparte del cambio climático inducido por el ser humano, la incidencia de tormentas tropicales está determinada por ciclos naturales como la corriente de El Niño, que afecta la temperatura de las superficies en varias partes de los océanos. Aunque, en definitiva, el daño que los huracanes provocan no se debe tanto a su fuerza sino más bien al hecho de que toquen tierra.
Introducción.
Cuando hablamos de riesgos tecnológicos hablamos generalmente de aquellos riesgos capaces de generar desastres de desarrollo súbito, repentino, espectaculares y capaces de generar un gran impacto negativo sobre la población, sobre la infraestructura construida y sobre el medio ambiente, tanto a corto como a largo plazo
En este articulo nos referiremos a otro tipo de riesgos tecnológicos no tan obvios, ni repentinos y espectaculares pero, no por ello, menos peligrosos y devastadores. Estos riesgos -a los cuales hemos dado en llamar "insidiosos"- generalmente presentan un largo proceso de incubación, son maliciosos y dañinos a pesar de su aparente inocuidad y que son, quizás sea esto lo mas grave, generalmente desconocidos por la población en general y, en algunos casos, desconocidos hasta por aquellos involucrados en la gestión de riesgos. (Murria, 2002)
No hablaremos aquí, sin embargo, de los riesgos asociados con fenómenos tales como el cambio climático, el recalentamiento global ("efecto invernadero"), el aumento del tamaño del hueco en la capa de ozono, la lluvia ácida, por ser estos riesgos que están siendo estudiados y, hasta cierto punto, combatidos a través de medidas de prevención y mitigación más o menos efectivas. (Mahi, 1998)
Tampoco hablaremos aquí de lo que Mahi denomina riesgos "ocultos", los cuales ilustra con un ejemplo: el descubrimiento del hueco de la capa de ozono el cual nos alertó sobre el efecto negativo del uso indiscriminado de los clorofluorocarbonos (CFC) y que llevó a su posterior prohibición o, al menos, a la restricción de su uso.
En este articulo presentaremos algunas consideraciones sobre estos riesgos insidiosos con el deseo de que ellas puedan servir de guía para cuando, más temprano que tarde, se le otorgue en nuestros países la consideración que se merecen dadas las consecuencias negativas que representan para nuestra población, nuestra infraestructura y nuestro medio ambiente.
Presentaremos aquí una breve descripción de algunos de estos riesgos, sus génesis y desarrollo, las acciones que se están tomando en otros países para mitigar sus efectos nocivos y, por ultimo, algunas recomendaciones sobre lo que deberíamos estar haciendo en nuestro continente en este respecto.
Nos referiremos aquí en particular a las emanaciones de gas radón y a las ondas electromagnéticas emitidas por las líneas de transmisión eléctrica y las antenas de estaciones radio y televisión (Monmonnier, 1997) así como a la problemática de la contaminación de suelos y de las aguas subterráneas. (Bedient, et al, 1999)
Muchos investigadores han estado estudiando este tema por lo que ya existe mucha información respecto a ellos. Sin embargo, y hasta donde conoce el que esto escribe, en América Latina y el Caribe se les ha prestado escasa atención a este tema.
Las emanaciones de gas radón y la radiación electromagnética.
Estos riesgos tecnológicos comenzaron a llamar la atención de los investigadores en Estados Unidos y Europa en los años 1970.. El Profesor Monmonier aduce una razón muy convincente para agrupar esto dos riesgos en el mismo capitulo de su libro (Monmonier, 1997) puesto que, en ambos casos, está involucrada la energía electromagnética y ambos son potencialmente carcenígenos. En este articulo, sin embargo, los vamos a analizar separadamente.
Emanaciones de gas radón.
El radón es un gas noble (inerte), inodoro, incoloro e insípido, siete veces mas pesado que el aire y es, quizás, la fuente más importante de radiación natural, habiéndose estimado que el radón y los nucleidos que se forman a medida que el radón decae constituyen alrededor de las tres cuartas partes de las tasas efectivas anuales de radiación que reciben los seres humanos. (Miller & Miller, 1990)
El contenido de radón en la atmósfera de las diversas regiones del mundo depende del contenido nivel de uranio en las rocas y en los suelos, estimándose que un suelo típico contiene alrededor de una parte por millón (1 ppm) de uranio, mientras que una roca de fosfato contiene típicamente de 50 a 125 ppm y las rocas de origen granítico unas 50 ppm.
Las concentraciones de radón en la atmósfera son generalmente muy bajas, por lo que no se puede considerar el radón como una amenaza para la salud Sin embargo sus concentraciones en el interior de las viviendas, particularmente en los sótanos pueden llegar a ser hasta diez veces mayores que en la atmósfera dependiendo de su tasa de infiltración a través del subsuelo y de la tasa de la eliminación del gas por la ventilación natural..
El estudio del tema de las emanaciones de gas radón no es de reciente data. Hacen ya varios años que se están estudiando los efectos dañinos sobre los seres humanos y su posible relación con el cáncer pulmonar puesto que algunos expertos consideran que las emanaciones de gas radón son la segunda causa de este mal, aunque muy por detrás del uso del tabaco.
Las radiaciones electromagnéticas.
La investigación sobre los efectos nocivos de las radiaciones electromagnéticas generadas en las cercanías de líneas de transmisión eléctrica de alta tensión y de las antenas de las estaciones transmisoras de radio y televisión se inició en los Estados Unidos en la década de los 1970 cuando Nancy Wertheimer, una epidemióloga de Denver, Colorado, comenzó a visitar los hogares de niños que habían muerto de cáncer como parte de un proyecto de investigación.
Si bien la investigación de la Dra. Wertheimer en busca de una posible causa se orientaban primordialmente hacia la contaminación por productos químicos, los efectos de los formaldehídos contenidos en los materiales aislantes, etc., detectó durante dicha investigación la presencia de transformadores eléctricos instalados en los postes de las lineas eléctricas, lo que la llevó a considerar la posible relación entre las líneas de transmisión y la incidencia del cáncer. (Monmonier, 1997)
Es necesario enfatizar que, hoy por hoy, no está suficientemente demostrado que dicha radiación electromagnética presente realmente un peligro para la salud de la población circundante.
Por ejemplo, en un reciente informe de investigadores españoles (TVE, 2002) se indica que dichas radiaciones generadas en campos electromagnéticos no son dañinas para los seres vivientes por no ser ellas de carácter ionizante y, por ende, no poder causar daño a las células.
Añaden sin embargo dicho científicos que hay que permanecer alerta sobre la posibilidad que los nuevos y constantes desarrollos tecnológicos afecten negativamente la salud y bienestar de la población del mundo.
En consecuencia se considera conveniente que los gestores de riesgos estén al tanto de los estudios que se vienen realizando en el ámbito mundial sobre este tema a fin de poder tomar las medidas necesarias para la protección de la población.
La contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas.
El origen de la contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas es tan viejo como nuestra misma civilización. Es, sin embargo, con motivo de la revolución industrial en el siglo XIX en Europa cuando dicho problema se agudiza y la población toma conciencia de sus efectos negativos.
Dicha concienciación se inicia con l a disposición de los desechos producto de los procesos industriales del carbón en Alemania a finales del siglo XIX y continua en los albores del siglo XX con la disposición de desechos químicos provenientes de las siderurgicas, de las incipientes y primitivas refinerías de petróleo, y de la fabricación de baterías, entre otros.
La Segunda Guerra Mundial agudiza el problema con el marcado aumento de la actividad de la industria de armamento y municiones que requerían para su fabricación solventes clorinados, polímeros, plásticos, pinturas, preservativos de maderas y la
producción de metales cuyos desechos son altamente contaminantes y peligrosos (Bedient et al, 1999)
Sin embargo, hay que reconocer que, desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, era muy poco lo que se conocía del peligro que dichos desechos químicos representan para el medio ambiente y para la. población.
No sería sino entre 1980 y 1990 con los casos de Love Channel en Texas y Niagara Falls en Nueva York que el gobierno de los Estados Unidos inició una serie de medidas tendentes a regular la disposición de desechos peligrosos, principales causas de la contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas.
En América Latina y el Caribe se crearon organismos cuyo mandato fue el asegurar la protección del medio ambiente, como fue el caso de la creación del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales Renovadles (MARNR) en Venezuela seguido por su homónimo en Colombia y, posteriormente, en otros países.
La contaminación de los suelos.
Este problema se genera primordialmente por las filtraciones provenientes de escapes de hidrocarburos en estado líquido y de productos químicos altamente contaminantes susceptibles de ocurrir en las diversas instalaciones de las industrias petroleras, químicas y petroquímicas y otras industrias que manejen productos peligrosos.
Muchas de estas industrias a nivel mundial ha estado muy consciente de este riesgo y ha diseñado e implantado programas específicos para reducir a un mínimo aceptable sus efectos negativos. Los continuados progresos, tanto en la detección de estas filtraciones como en las medidas de mitigación a implantar, así como los programas de inspección y control por parte de las autoridades competentes han tendido a mitigar el riesgo de esta contaminación..
El problema se agudiza, sin embargo, por la desidia de las autoridades competentes autoridades encargadas de la prevención y mitigación de este tipo de riesgo..
La contaminación de las aguas subterráneas.
Como ya se mencionó anteriormente las principales fuentes de contaminación de las aguas subterráneas son las grandes cantidades de efluentes generadas por los procesos industriales, en particular por sus compuestos orgánicos, Entre ellos podemos mencionar, sin ser exhaustivos los siguientes:
· El uso indiscriminado de pesticidas y fertilizantes..
Los escapes de tanques de almacenamiento de sustancias peligrosas tanto superficiales como subterráneos, de pozos sépticos y de pozos de inyección de efluentes.
La percolación de contaminantes atmosféricos.
La intrusión de aguas salinas en regiones costaneras.
Los escapes y derrames de oleoductos y poliductos
La disposición de los desechos provenientes de actividades mineras
Los desechos de las actividades agropecuarias (mataderos, tenerías, plantas agroindustriales)
La precolación ("leaching") resultantes en los rellenos sanitarios (Véase mas abajo)
Los rellenos sanitarios.
La falta de programas adecuados para el reciclaje de nuestros desechos ha hecho de los rellenos sanitarios una necesidad esencial en nuestras ciudades grandes y pequeñas con los consiguientes riesgos para la población y el medio ambiente como son:
Los problemas médico-sanitarios en la población circundante y, especialmente, en aquellas personas quienes, desafortunada y lastimosamente, tiene que tratar de ganarse la vida recuperando de estos rellenos sanitarios alimentos, materiales y equipos para su eventual consumo y venta, a expensas de los gravísimos problemas que esta actividad representa para su salud y hasta para su propia vida..
La posibilidad de generación de incendios generados por la combustión espontánea de los componentes orgánicos de los desechos allí depositados.
Las filtraciones de los líquidos generados por el proceso de descomposición orgánica de algunos de los desechos allí depositados en estado sólido y semi-sólido ("leaching") que percolarán a través de las capas del subsuelo, pudiendo contaminar aguas subterráneas si no se toman las medidas de prevención y mitigación como por ejemplo, el estudio y adecuado tratamiento de los suelos mediante la impermeabilización y otros métodos de contención de efluentes.
Conclusiones.
El estudio y evaluación de los riesgos tecnológicos "insidiosos" aquí descritos no están recibiendo, en nuestra opinión, una adecuada atención por parte de los investigadores y gerentes de riesgos en América Latina y el Caribe.
Debemos comenzar a preocuparnos por este "nuevo" género de riesgos tecnológicos que, más temprano que tarde, va a tener que ser considerado seriamente por los investigadores y por los gerentes de riesgos en nuestro continente.
Esperamos que estas cortas líneas sobre la problemática de lo que hemos dado en llamar riesgos tecnológicos "insidiosos" puedan servir de incentivo para que nos comencemos a preparar para enfrentar este tipo de riesgos.
LOS HURACANES Y EL CALENTAMIENTO GLOBAL.
Las tormentas tropicales más poderosas se están volviendo aún más fuertes a medida que los océanos del planeta se calientan, confirmaron científicos. Análisis de información satelital muestra que en los últimos 25 años, fuertes tormentas, huracanes y tifones se han vuelto más frecuentes en la mayoría de los trópicos, dijeron los expertos en la revista Nature.
La idea de que el cambio climático podría estar ligado a las tormentas tropicales ha sido muy controversial. Unos años atrás, se decía que los huracanes se volverían más frecuentes y más comunes en un planeta cada vez más caliente. Investigaciones recientes sugieren que los ciclones podrían darse con menos frecuencia pero cada vez con mayor fuerza.
"Estamos viendo una señal que nos está diciendo que el efecto más potente (del incremento de las temperaturas oceánicas) se ve en las tormentas más fuertes", indicó James Elsner, de la Universidad Estatal de la Florida en Tallahassee, capital de ese estado estadounidense.
"En velocidades promedio o medianas, como de 143 kilómetros por hora (huracán categoría 1), no vemos una tendencia; pero cuando tenemos una velocidad de 215 kilómetros por hora (huracán categoría 4), sí vemos una tendencia", agregó.
El aumento de tormentas fuertes se ve marcadamente en el Atlántico Norte y en el Océano Indico, mientras que no se da en el Pacífico Sur. "Estamos analizando diferentes cuencas oceánicas y algunas ya son bastante cálidas", dijo el profesor Elsner. Y explicó que allí un incremento en la temperatura no va a producir un aumento tan fuerte en las tormentas como en las cuencas donde las temperaturas apenas favorecen los ciclones.
Los investigadores creen que las tormentas más débiles no se ven tan afectadas porque los factores que les impiden desarrollar todo su potencial no tienen relación con las temperaturas oceánicas. Aparte del cambio climático inducido por el ser humano, la incidencia de tormentas tropicales está determinada por ciclos naturales como la corriente de El Niño, que afecta la temperatura de las superficies en varias partes de los océanos. Aunque, en definitiva, el daño que los huracanes provocan no se debe tanto a su fuerza sino más bien al hecho de que toquen tierra.
Ingenieros advierten sobre necesidad de profundizar cultura sísmica en el país
El Colegio de Ingenieros del estado Lara advierte sobre la necesidad de profundizar la cultura sísmica en el país, para estar mejor preparados a la hora de confrontar un evento natural de este tipo. Así lo señaló el integrante de la Comisión de Prevención de Desastres Naturales del Colegio de Ingenieros de esta entidad federal, Alfredo Viloria Pérez, quien agregó que el país ha avanzado de manera significativa en la cultura sísmica, especialmente en Lara. Esta realidad se observa en el trabajo emprendido por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), así como la gobernación de Lara y las alcaldías sobre todo de Iribarren (Barquisimeto) y Palavecino (Cabudare). Igualmente, destacó el trabajo desarrollado por los Consejos Comunales y otras organizaciones sociales en el estado Lara. “A pesar de estos esfuerzos todavía nos hace falta avanzar mucho más en materia de cultura sísmica”, puntualizó Viloria. Señaló la necesidad de que las poblaciones venezolanas residentes en zonas de alto riesgo sísmico aprendan a convivir con esta latente amenaza. “Debemos prepararnos para poder afrontar los riesgos sísmicos”, advirtió Viloria. “Entre estos elementos se encuentra la necesidad de aprender a vivir con esta amenaza”. Dijo que esto implica profundizar los procesos de conciencia en las poblaciones que viven en zonas de alto riesgo sísmico, como es el caso de algunos lugares del estado Lara por donde pasa la Falla de Boconó y otras fallas. “Los lugares más poblados del estado Lara se encuentran dentro de la zona cinco, de un total de siete zonas de alta amenaza sísmica que existen”, señaló el especialista en esta área. “Si aprendemos a convivir con la amenaza y tenemos planes de emergencias probados, podremos avanzar en una mayor cultura sísmica en el país”, indicó Viloria. El pasado domingo se produjo un evento sísmico con una intensidad de 4,6 grados en la Escala de Richter. Su epicentro se registró a 44 kilómetros al noroeste de Barquisimeto. Tuvo una profundidad de un kilómetro. Este evento sísmico se registró a las 7:28 minutos de la noche del domingo, según reportó la Red Sismológica Nacional, a la que pertenece el Colegio de Ingenieros de Lara. A esa misma hora se produjo otro evento sísmico en el municipio Torres (Carora), según informó el director de Protección Civil en esta entidad federal, Arnoldo Cañizalez. Ese evento tuvo menor una intensidad: 2,9 en la escala de Richter. Cañizalez informó que se produjo a 34 kilómetros al noreste de Carora, a 20 kilómetro de profundidad de la tierra. Este lunes también se registró otro evento sísmico en la capital del estado Sucre, Cumana, de magnitud 3,4, según informó la prensa local de ese estado oriental del país. El evento se produjo a las 2:49 de la mañana
Vnezuela realizo el tercer envio de asistecia humanitaria en haiti
Maiquetía, 13 Sep. Este sábado partió el tercer envío de asistencia humanitaria hacia la República de Haití, por parte de la República Bolivariana de Venezuela, informó el director nacional de Protección Civil (PC), Luis Díaz Curbelo. Curbelo informó desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía “Simón Bolívar”, que este tercer envío de ayuda humanitaria que realiza Venezuela hacia Haití es de 20 toneladas, 16 de alimentos y cuatro de agua, que fueron donados por diferentes organismos del Estado. Adelantó que "mañana vamos a llevar 20 toneladas más y el día lunes otras 20 toneladas, para un total de 60 toneladas”. El funcionario resaltó que estas 60 toneladas, sumadas a las 34 que se enviaron el fin de semana pasado, dan un total de 94 toneladas entre alimentos y agua donadas al pueblo haitiano. Haití se ha visto afectada por el paso de cuatro huracanes (Gustav, Fay, Hanna e Ike) en menos de dos semanas, que han ocasionado más de 25 mil personas afectados y más de 600 fallecidos. Comentó Curbelo que este operativo es parte de la continuidad que se le está dando al plan de ayuda humanitaria “que tenemos con las repúblicas de Haití y Cuba, por instrucción del Presidente (Hugo Chávez)”. Necesidades Díaz señaló que la primera necesidad de Haití es agua potable y alimentos. "Sabemos que todos los sistemas de agua potable en Haití quedaron dañados, colapsados y por eso es prioritaria el agua potable”. Hizo un llamado a las personas a donar preferiblemente enlatados como sardinas, atún, sopas, "porque allá en estos momentos no tienen como refrigerar nada”. Sobre este punto agregó: “Los requerimientos son básicamente alimentos no perecederos, enlatados, agua potable, alimentos para niños, lactantes, pañales desechables, productos de limpieza personal, que son los que en este momento necesita Haití”. Díaz informó también que “este lunes va a salir un barco contratado por PDVSA (Petróleos de Venezuela) cargado de alimentos, que llevará aproximadamente unas 6 mil toneladas de alimentos que saldrá desde Puerto Cabello, hacia Haití y Cuba”. Añadió al respecto que “lo que nosotros no podamos enviar este fin de semana de aquí de Maiquetía, va a salir también por Puerto Cabello con el apoyo de la Armada venezolana”. Asimismo, destacó el funcionario de PC que el Gobierno nacional realizará “los viajes que sean necesarios de ayuda humanitaria, porque todo esto es parte de la solidaridad venezolana con los pueblos del Caribe”. “Estamos cumpliendo con el mandato que nos dio el Presidente de ayuda inmediata, de ayuda humanitaria con la República de Haití y Cuba a consecuencia de los huracanes que pasaron durante los últimos 15 días”, reiteró Díaz Curbelo. Las personas deben contactar a la dirección de Protección Civil en cada uno de los estados y llevar su colaboración allá. Díaz Curbelo comunicó que la situación en Haití es bastante difícil y de consideración, por eso Protección Civil mantiene funcionarios en Haití. “Hay una comisión de cuatro personas, funcionarios de Protección Civil, que son especialistas en evaluadores de daños que se fueron conjuntamente con personal del Ministerio de Infraestructura
El Colegio de Ingenieros del estado Lara advierte sobre la necesidad de profundizar la cultura sísmica en el país, para estar mejor preparados a la hora de confrontar un evento natural de este tipo. Así lo señaló el integrante de la Comisión de Prevención de Desastres Naturales del Colegio de Ingenieros de esta entidad federal, Alfredo Viloria Pérez, quien agregó que el país ha avanzado de manera significativa en la cultura sísmica, especialmente en Lara. Esta realidad se observa en el trabajo emprendido por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), así como la gobernación de Lara y las alcaldías sobre todo de Iribarren (Barquisimeto) y Palavecino (Cabudare). Igualmente, destacó el trabajo desarrollado por los Consejos Comunales y otras organizaciones sociales en el estado Lara. “A pesar de estos esfuerzos todavía nos hace falta avanzar mucho más en materia de cultura sísmica”, puntualizó Viloria. Señaló la necesidad de que las poblaciones venezolanas residentes en zonas de alto riesgo sísmico aprendan a convivir con esta latente amenaza. “Debemos prepararnos para poder afrontar los riesgos sísmicos”, advirtió Viloria. “Entre estos elementos se encuentra la necesidad de aprender a vivir con esta amenaza”. Dijo que esto implica profundizar los procesos de conciencia en las poblaciones que viven en zonas de alto riesgo sísmico, como es el caso de algunos lugares del estado Lara por donde pasa la Falla de Boconó y otras fallas. “Los lugares más poblados del estado Lara se encuentran dentro de la zona cinco, de un total de siete zonas de alta amenaza sísmica que existen”, señaló el especialista en esta área. “Si aprendemos a convivir con la amenaza y tenemos planes de emergencias probados, podremos avanzar en una mayor cultura sísmica en el país”, indicó Viloria. El pasado domingo se produjo un evento sísmico con una intensidad de 4,6 grados en la Escala de Richter. Su epicentro se registró a 44 kilómetros al noroeste de Barquisimeto. Tuvo una profundidad de un kilómetro. Este evento sísmico se registró a las 7:28 minutos de la noche del domingo, según reportó la Red Sismológica Nacional, a la que pertenece el Colegio de Ingenieros de Lara. A esa misma hora se produjo otro evento sísmico en el municipio Torres (Carora), según informó el director de Protección Civil en esta entidad federal, Arnoldo Cañizalez. Ese evento tuvo menor una intensidad: 2,9 en la escala de Richter. Cañizalez informó que se produjo a 34 kilómetros al noreste de Carora, a 20 kilómetro de profundidad de la tierra. Este lunes también se registró otro evento sísmico en la capital del estado Sucre, Cumana, de magnitud 3,4, según informó la prensa local de ese estado oriental del país. El evento se produjo a las 2:49 de la mañana
Vnezuela realizo el tercer envio de asistecia humanitaria en haiti
Maiquetía, 13 Sep. Este sábado partió el tercer envío de asistencia humanitaria hacia la República de Haití, por parte de la República Bolivariana de Venezuela, informó el director nacional de Protección Civil (PC), Luis Díaz Curbelo. Curbelo informó desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía “Simón Bolívar”, que este tercer envío de ayuda humanitaria que realiza Venezuela hacia Haití es de 20 toneladas, 16 de alimentos y cuatro de agua, que fueron donados por diferentes organismos del Estado. Adelantó que "mañana vamos a llevar 20 toneladas más y el día lunes otras 20 toneladas, para un total de 60 toneladas”. El funcionario resaltó que estas 60 toneladas, sumadas a las 34 que se enviaron el fin de semana pasado, dan un total de 94 toneladas entre alimentos y agua donadas al pueblo haitiano. Haití se ha visto afectada por el paso de cuatro huracanes (Gustav, Fay, Hanna e Ike) en menos de dos semanas, que han ocasionado más de 25 mil personas afectados y más de 600 fallecidos. Comentó Curbelo que este operativo es parte de la continuidad que se le está dando al plan de ayuda humanitaria “que tenemos con las repúblicas de Haití y Cuba, por instrucción del Presidente (Hugo Chávez)”. Necesidades Díaz señaló que la primera necesidad de Haití es agua potable y alimentos. "Sabemos que todos los sistemas de agua potable en Haití quedaron dañados, colapsados y por eso es prioritaria el agua potable”. Hizo un llamado a las personas a donar preferiblemente enlatados como sardinas, atún, sopas, "porque allá en estos momentos no tienen como refrigerar nada”. Sobre este punto agregó: “Los requerimientos son básicamente alimentos no perecederos, enlatados, agua potable, alimentos para niños, lactantes, pañales desechables, productos de limpieza personal, que son los que en este momento necesita Haití”. Díaz informó también que “este lunes va a salir un barco contratado por PDVSA (Petróleos de Venezuela) cargado de alimentos, que llevará aproximadamente unas 6 mil toneladas de alimentos que saldrá desde Puerto Cabello, hacia Haití y Cuba”. Añadió al respecto que “lo que nosotros no podamos enviar este fin de semana de aquí de Maiquetía, va a salir también por Puerto Cabello con el apoyo de la Armada venezolana”. Asimismo, destacó el funcionario de PC que el Gobierno nacional realizará “los viajes que sean necesarios de ayuda humanitaria, porque todo esto es parte de la solidaridad venezolana con los pueblos del Caribe”. “Estamos cumpliendo con el mandato que nos dio el Presidente de ayuda inmediata, de ayuda humanitaria con la República de Haití y Cuba a consecuencia de los huracanes que pasaron durante los últimos 15 días”, reiteró Díaz Curbelo. Las personas deben contactar a la dirección de Protección Civil en cada uno de los estados y llevar su colaboración allá. Díaz Curbelo comunicó que la situación en Haití es bastante difícil y de consideración, por eso Protección Civil mantiene funcionarios en Haití. “Hay una comisión de cuatro personas, funcionarios de Protección Civil, que son especialistas en evaluadores de daños que se fueron conjuntamente con personal del Ministerio de Infraestructura
Definición De Desastre
El entendimiento de los desastres y las emergencias o los incidentes críticos es importante para la planificación de los servicios de salud mental de emergencia para los varios sectores de la población, incluyendo los niños y las familias. La naturaleza de los desastres es universal. A través de las investigaciones científicas y la vasta experiencia del personal de administración de emergencias, salud mental y en la profesión de servicios humanos. se han identificado características comunes a situaciones de desastres. Esta sección provee una visión general de los conceptos fundamentales de la administración de emergencias y de salud mental para responder a las emergencias debidas a desastres.
I. ¿Qué Es Un Desastre?
Un desastre es un suceso, natural o causado por el hombre, de tal severidad y magnitud que normalmente resulta en muertes, lesiones y daños a la propiedad y que no puede ser manejado mediante los procedimientos y recursos rutinarios del gobierno.
Requiere la respuesta inmediata, coordinada y efectiva de múltiples organizaciones del gobierno y del sector privado para satisfacer las necesidades médicas, logísticas y emocionales, y para acelerar la recuperación de las poblaciones afectadas.
Los desastres naturales pueden incluir inundaciones, huracanes, tornados, tormentas invernales y terremotos. Los desastres tecnológicos o causados por el hombre incluyen estrellamientos de aviones, descarrilamientos de trenes, fuegos, derramamientos de substancias nocivas y explosiones. Los disturbios civiles pueden incluir tumultos o motines, tiroteos, bombardeos y guerras. Los estados y las localidades están sujetas al aumento en el riesgo de la ocurrencia de desastres en áreas particulares dependiendo de factores de riesgo específicos. El personal estatal y local para la administración de emergencias generalmente conduce análisis de riesgos para determinar cuáles desastres probablemente ocurran en jurisdicciones particulares.
Desastres vs Emergencias de Rútina
Los desastres difieren de las emergencias de rutina y causan problemas únicos a las organizaciones públicas y privadas, afectando también a los gobiernos locales, los estatales y al federal. Las emergencias de rutina y los incidentes de crisis son eventos cuyas demandas por una respuesta pueden atenderse con los recursos locales. En comparación con las emergencias rutinarias y con los incidentes de crisis, los desastres poseen características únicas. Las características que siguen fueron desarrolladas por la Agencia Federal para la Administración de Emergencias (FEMA)3.
Crean demandas que exceden las capacidades normales de cualquiera organización o del gobierno.
Cruzan las fronteras jurisdiccionales.
Cambian el número y la estructura de las organizaciones que responden a las emergencias, lo que podría resultar en la creación de organizaciones nuevas.
Crean nuevas tareas y envuelven participantes que normalmente no responden a los desastres.
Inhabilitan el equipo y las facilidades que rutinariamente son necesarios para responder a las emergencias.
Complican la dificultad de entender "quién hace qué cosa" al responder a los desastres debido a la complejidad de los gobiernos.
Están afectados por la falta de estandarización en la planificación y respuesta a los desastres y la complicada coordinación en ese momento. Además, las organizaciones sin experiencia en desastres frecuentemente responden continuando las funciones que desempeñan independientemente, inconscientes de cómo sus funciones encajan en la totalidad de la compleja respuesta.
Las emergencias de rutina y los incidentes de crisis son eventos que no exceden la capacidad normal de cualesquier organización o gobierno. Estos eventos pueden incluir accidentes de vehículos de motor, suicidios, fuegos y tiroteos.
II. La Naturaleza De Los Desastres
La naturaleza de los desastres y de los incidentes críticos podría intensificar las reacciones de las personas afectadas por el evento. El ámbito del evento, las pérdidas o las lesiones personales y los estímulos traumáticos afectan las reacciones.
Factores que Pueden Intensificar las Reacciones
La falta de aviso del evento i El ámbito del evento
El contraste abrupto del escenario i La pérdida personal o la lesión
La clase de desastre i El estímulo traumático
La naturaleza del agente destructivo i El error humano
El grado de incertidumbre y duración i La falta de oportunidad
de la amenaza para actuar con efectividad
El tiempo del suceso
Las características del posdesastre
El ambiente
Aunque factores específicos intensifican las reacciones, hay factores de riesgo personal que las personas con frecuencia poseen antes del desastre o la emergencia que las hacen más vulnerable al estrés precipitado por el desastre. Las personas a menudo tienen estrés previo al desastre o a la emergencia. Este estrés les hace más vulnerable a los retos que estos conllevan.
1. La Salud
Impedimentos: físicos, de la vista, de la audición o del habla.
Problemas médicos y de salud, personas que reciben medicamentos
2. Factores Sociales
Ausencia de un sistema de apoyo, estar divorciado o ser viudo
Cultural: las barreras del lenguaje, las normas y el temor de recibir ayuda para lidiar con el sistema
3. Factores Demográficos
La edad: los muy jóvenes y los envejecientes tienen mayores dificultades.
El sexo: las mujeres informan más estrés que los hombres pero no se han encontrado diferencias significativas en las respuestas inmunológicas o endocrinas
4. Experiencias Pasadas
Experiencias pasadas con desastres o eventos traumáticos
Experiencias con problemas emocionales o enfermedad mental
III. Fases Del Desastre
IHay varias fases comunes relacionadas con los desastres o las emergencias. Estas fases no tienen un periodo específico de duración y proceden en un orden relativo al desastre.
Amenaza
Aviso
Impacto
Inventario
Heroica
Luna de miel
Desilusión
Reconstrucció
Las Etapas Psicológicas del Desastre
1. Heroica
Cuándo: durante el impacto e inmediatamente después.
Este es un tiempo de altruismo y de conducta heroica en la comunidad.
2. Luna de miel
Cuándo: de una semana hasta de 3 a 6 meses después.
Este es un tiempo para compartir y ayudar. La unidad social es alta en esta etapa.
3. Desilusión
Cuándo: de dos meses hasta 1 a 2 años después.
Sentimientos de desilusión, de coraje, de resentimiento y de amargura o las expectativas de recuperación y de apoyo no son cumplidas.
4. Reconstrucción
Cuándo: hasta varios años después del desastre.
Ocurre la reinversión emocional y física.
Las personas pueden proceder por estas etapas a su propio ritmo. Las reacciones pueden variar de individuo a individuo. Las personas que proveen servicios de salud mental para los desastres deben poder reconocer estas etapas y proveer servicios que son apropiados a la fase del desastre.
Los desastres son muchas veces el tiempo cuando un individuo se apercibe o se da cuenta cuán conectado está él o ella a la comunidad. Este vínculo social le facilita al individuo la oportunidad de recibir apoyo social pero puede provocarle dolor después que el apoyo social es suspendido. Ayudar a las personas a preparase para la etapa de desilusión puede ayudar a reducir la contrariedad que está presente cuando él o ella proceden a través de las etapas.
Reacciones Comunes
Según las reacciones a los desastres pueden variar entre los individuos, existen reacciones comunes que son reacciones normales ante un evento anormal. A veces estas reacciones de estrés aparecen inmediatamente después del evento y en algunos casos se retrasan por algunas horas, días, semanas, y hasta por meses. Estas reacciones se pueden clasificar como fisiológicas, cognitivas/intelectuales, emocionales y de conducta que pueden incluir:
Reacciones Fisiológicas
Fatiga
Síntomas de estado de choque
Náusea
Dolores de cabeza
Vómito
Perspiración profusa
Temblores motores finos
Escalofríos
Movimientos faciales involuntarios
Crujir de dientes
Dolores musculares
Mareos
Reacciones Cognitivas
Pérdida de la memoria
Problemas concentrándose y estar distraído
Anomia
Atención reducida
Dificultad para tomar decisiones
Dificultad haciendo cálculos
Confundir asuntos triviales con
asuntos de importancia
Reacciones Emocionales
Ansiedad
Sentirse abrumado, anonadado
Pena, aflicción
Identificación con las víctimas
Depresión
Anticipar daños a sí
Irritabilidad
mismo y a otros
Reacciones de Conducta
Insomnio
Llorar con facilidad
Abuso de substancias químicas
Humor del patíbulo
Cambios en la manera de andar
Conducta ritualística
Vigilancia extrema
No desear apartarse de la escena
Aunque éstas pueden ser reacciones normales al evento, las personas que proveen los servicios de salud mental en casos de desastre deben reconocer cuándo estas reacciones son lo suficientemente severas como para referir a un individuo un profesional de salud mental.
El entendimiento de los desastres y las emergencias o los incidentes críticos es importante para la planificación de los servicios de salud mental de emergencia para los varios sectores de la población, incluyendo los niños y las familias. La naturaleza de los desastres es universal. A través de las investigaciones científicas y la vasta experiencia del personal de administración de emergencias, salud mental y en la profesión de servicios humanos. se han identificado características comunes a situaciones de desastres. Esta sección provee una visión general de los conceptos fundamentales de la administración de emergencias y de salud mental para responder a las emergencias debidas a desastres.
I. ¿Qué Es Un Desastre?
Un desastre es un suceso, natural o causado por el hombre, de tal severidad y magnitud que normalmente resulta en muertes, lesiones y daños a la propiedad y que no puede ser manejado mediante los procedimientos y recursos rutinarios del gobierno.
Requiere la respuesta inmediata, coordinada y efectiva de múltiples organizaciones del gobierno y del sector privado para satisfacer las necesidades médicas, logísticas y emocionales, y para acelerar la recuperación de las poblaciones afectadas.
Los desastres naturales pueden incluir inundaciones, huracanes, tornados, tormentas invernales y terremotos. Los desastres tecnológicos o causados por el hombre incluyen estrellamientos de aviones, descarrilamientos de trenes, fuegos, derramamientos de substancias nocivas y explosiones. Los disturbios civiles pueden incluir tumultos o motines, tiroteos, bombardeos y guerras. Los estados y las localidades están sujetas al aumento en el riesgo de la ocurrencia de desastres en áreas particulares dependiendo de factores de riesgo específicos. El personal estatal y local para la administración de emergencias generalmente conduce análisis de riesgos para determinar cuáles desastres probablemente ocurran en jurisdicciones particulares.
Desastres vs Emergencias de Rútina
Los desastres difieren de las emergencias de rutina y causan problemas únicos a las organizaciones públicas y privadas, afectando también a los gobiernos locales, los estatales y al federal. Las emergencias de rutina y los incidentes de crisis son eventos cuyas demandas por una respuesta pueden atenderse con los recursos locales. En comparación con las emergencias rutinarias y con los incidentes de crisis, los desastres poseen características únicas. Las características que siguen fueron desarrolladas por la Agencia Federal para la Administración de Emergencias (FEMA)3.
Crean demandas que exceden las capacidades normales de cualquiera organización o del gobierno.
Cruzan las fronteras jurisdiccionales.
Cambian el número y la estructura de las organizaciones que responden a las emergencias, lo que podría resultar en la creación de organizaciones nuevas.
Crean nuevas tareas y envuelven participantes que normalmente no responden a los desastres.
Inhabilitan el equipo y las facilidades que rutinariamente son necesarios para responder a las emergencias.
Complican la dificultad de entender "quién hace qué cosa" al responder a los desastres debido a la complejidad de los gobiernos.
Están afectados por la falta de estandarización en la planificación y respuesta a los desastres y la complicada coordinación en ese momento. Además, las organizaciones sin experiencia en desastres frecuentemente responden continuando las funciones que desempeñan independientemente, inconscientes de cómo sus funciones encajan en la totalidad de la compleja respuesta.
Las emergencias de rutina y los incidentes de crisis son eventos que no exceden la capacidad normal de cualesquier organización o gobierno. Estos eventos pueden incluir accidentes de vehículos de motor, suicidios, fuegos y tiroteos.
II. La Naturaleza De Los Desastres
La naturaleza de los desastres y de los incidentes críticos podría intensificar las reacciones de las personas afectadas por el evento. El ámbito del evento, las pérdidas o las lesiones personales y los estímulos traumáticos afectan las reacciones.
Factores que Pueden Intensificar las Reacciones
La falta de aviso del evento i El ámbito del evento
El contraste abrupto del escenario i La pérdida personal o la lesión
La clase de desastre i El estímulo traumático
La naturaleza del agente destructivo i El error humano
El grado de incertidumbre y duración i La falta de oportunidad
de la amenaza para actuar con efectividad
El tiempo del suceso
Las características del posdesastre
El ambiente
Aunque factores específicos intensifican las reacciones, hay factores de riesgo personal que las personas con frecuencia poseen antes del desastre o la emergencia que las hacen más vulnerable al estrés precipitado por el desastre. Las personas a menudo tienen estrés previo al desastre o a la emergencia. Este estrés les hace más vulnerable a los retos que estos conllevan.
1. La Salud
Impedimentos: físicos, de la vista, de la audición o del habla.
Problemas médicos y de salud, personas que reciben medicamentos
2. Factores Sociales
Ausencia de un sistema de apoyo, estar divorciado o ser viudo
Cultural: las barreras del lenguaje, las normas y el temor de recibir ayuda para lidiar con el sistema
3. Factores Demográficos
La edad: los muy jóvenes y los envejecientes tienen mayores dificultades.
El sexo: las mujeres informan más estrés que los hombres pero no se han encontrado diferencias significativas en las respuestas inmunológicas o endocrinas
4. Experiencias Pasadas
Experiencias pasadas con desastres o eventos traumáticos
Experiencias con problemas emocionales o enfermedad mental
III. Fases Del Desastre
IHay varias fases comunes relacionadas con los desastres o las emergencias. Estas fases no tienen un periodo específico de duración y proceden en un orden relativo al desastre.
Amenaza
Aviso
Impacto
Inventario
Heroica
Luna de miel
Desilusión
Reconstrucció
Las Etapas Psicológicas del Desastre
1. Heroica
Cuándo: durante el impacto e inmediatamente después.
Este es un tiempo de altruismo y de conducta heroica en la comunidad.
2. Luna de miel
Cuándo: de una semana hasta de 3 a 6 meses después.
Este es un tiempo para compartir y ayudar. La unidad social es alta en esta etapa.
3. Desilusión
Cuándo: de dos meses hasta 1 a 2 años después.
Sentimientos de desilusión, de coraje, de resentimiento y de amargura o las expectativas de recuperación y de apoyo no son cumplidas.
4. Reconstrucción
Cuándo: hasta varios años después del desastre.
Ocurre la reinversión emocional y física.
Las personas pueden proceder por estas etapas a su propio ritmo. Las reacciones pueden variar de individuo a individuo. Las personas que proveen servicios de salud mental para los desastres deben poder reconocer estas etapas y proveer servicios que son apropiados a la fase del desastre.
Los desastres son muchas veces el tiempo cuando un individuo se apercibe o se da cuenta cuán conectado está él o ella a la comunidad. Este vínculo social le facilita al individuo la oportunidad de recibir apoyo social pero puede provocarle dolor después que el apoyo social es suspendido. Ayudar a las personas a preparase para la etapa de desilusión puede ayudar a reducir la contrariedad que está presente cuando él o ella proceden a través de las etapas.
Reacciones Comunes
Según las reacciones a los desastres pueden variar entre los individuos, existen reacciones comunes que son reacciones normales ante un evento anormal. A veces estas reacciones de estrés aparecen inmediatamente después del evento y en algunos casos se retrasan por algunas horas, días, semanas, y hasta por meses. Estas reacciones se pueden clasificar como fisiológicas, cognitivas/intelectuales, emocionales y de conducta que pueden incluir:
Reacciones Fisiológicas
Fatiga
Síntomas de estado de choque
Náusea
Dolores de cabeza
Vómito
Perspiración profusa
Temblores motores finos
Escalofríos
Movimientos faciales involuntarios
Crujir de dientes
Dolores musculares
Mareos
Reacciones Cognitivas
Pérdida de la memoria
Problemas concentrándose y estar distraído
Anomia
Atención reducida
Dificultad para tomar decisiones
Dificultad haciendo cálculos
Confundir asuntos triviales con
asuntos de importancia
Reacciones Emocionales
Ansiedad
Sentirse abrumado, anonadado
Pena, aflicción
Identificación con las víctimas
Depresión
Anticipar daños a sí
Irritabilidad
mismo y a otros
Reacciones de Conducta
Insomnio
Llorar con facilidad
Abuso de substancias químicas
Humor del patíbulo
Cambios en la manera de andar
Conducta ritualística
Vigilancia extrema
No desear apartarse de la escena
Aunque éstas pueden ser reacciones normales al evento, las personas que proveen los servicios de salud mental en casos de desastre deben reconocer cuándo estas reacciones son lo suficientemente severas como para referir a un individuo un profesional de salud mental.
martes, 4 de noviembre de 2008
Síndrome de Edificio Enfermo:
Se dice que el llamado síndrome de edificio enfermo según la Organización Mundial de la Salud es definido como las enfermedades producidas por la contaminación del aire en espacios cerrados.
Por lo tanto se producen un sin fin de molestias en cuanto a los empleados de la organización, lo cual se dan por la mala ventilación, las cargas iónicas, la descomposición de temperaturas, los gases y vapores de origen químico, debido a esto las personas que laboran dentro de la empresa presentan diferentes malestares entre los mas resaltantes tenemos jaquecas, náuseas, mareos, resfriados persistentes las alergias son las más constantes de igual forma la irritación de ojos nariz y garganta, sequedad de piel y mucosas, eritema cutáneo, fatiga mental y somnolencia , cefalea vértigo, jadeo ronquera y asma alteraciones del gusto y del olfato
El factor principal que contribuye a este síndrome es de 4 tipos:
Químicos: formaldehido, polvo o fibras de compuestos orgánicos, dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono…
Biológicos: bacterias, hongos, esporas, toxinas, ácaros.
Físicos: iluminación, ionización, ruido, vibraciones, temperatura, humedad relativa, ventilación.
Psicosociales: stress, ansiedad, agresividad contenida, contagio psíquico.
Las causas proceden por igual dentro o fuera del edificio.
Materiales químicos, bacterias, hongos, el polen y el polvo, la temperatura, la humedad, la iluminación, el ruido, el estrés personal y el relacionado con el trabajo y condiciones de salud preexistentes.
Entre contaminantes principales tenemos:
El polvo que es el agente transportador de sustancias alérgicas, compuesto de una gran variedad de elementos orgánicos e inorgánicos, que incluyen fibras, esporas, granos de polen, mohos, insectos y ácaros.
Los procesos de limpieza tales como barrer y pasar la aspiradora normalmente eliminan las partículas más grandes de suciedad, pero aumentan las concentraciones de partículas pequeñas de polvo en el aire.
Los agentes alérgicos de los ácaros están presentes en su propio cuerpo, en sus secreciones y básicamente en sus deyecciones. Las heces, de escaso peso, se mantienen flotando en el aire, se depositan en las vías respiratorias de las personas, y pueden causar una reacción de hipersensibilidad a la que son proclives quienes sufren problemas respiratorios.
Otros tipos de contaminantes de los ambientes interiores son los que se encuentran frecuentemente en los sistemas de acondicionamiento de aire, los cuales constituyen lugares cerrados y resguardados, de difícil acceso para su limpieza frecuente y en los cuales existen condiciones de humedad y temperatura que facilitan su proliferación.
Además, estos sistemas constituyen también un medio de distribución de los microorganismos, tanto los que se incuban en sus conductos, como de los que puedan provenir de un local donde hay un contaminante hacia todas las diferentes secciones de un edificio.
La existencia de acumulación de contaminantes en un edificio, en la mayoría de los casos es un síntoma causado por la ventilación deficiente del aire distribuido por el sistema de aire acondicionado.
Para Prevenir: muchas de estas enfermedades que presentan el trabajador dentro de una empresa tenemos que tener una ventilación adecuada siendo la mejor y la más factible la natural la de las ventanas, evitar decoraciones con material que acumule el polvo y que necesite limpiarse con frecuencia con aspiradora, se debe mantener el aire acondicionado limpio en los conductos, mantener en un estado higiénico en los locales lo que es pisos, alfombras y tapizados ya que estos son lugares de acumulación de hongos, ácaros y gérmenes.
Hay que acotar que los muebles u otros elementos que se introduzcan dentro de la empresa deben controlarse en su diseño y construcción evitando los que puedan emitir gases nocivos.
Existen muchas hipótesis sobre que utilizar plantas anticontaminación como el POTUS, contribuyen a eliminar los contaminantes del ambiente.
Las plantas combaten la polución del aire existente en ambientes cerrados, absorbiendo las sustancias químicas a través de los poros que se encuentran en la cara inferior de las hojas.
Las bacterias que normalmente se encuentran asociadas con las raíces ayudan a romper la estructura química de los contaminantes que luego serán captados por las raíces como nutrientes. Así el ecosistema hojas-raíces-suelo y microorganismos pueden remover humo, sustancias orgánicas volátiles, microorganismos patógenos y radón.
Las plantas de interior demostraron su capacidad de absorber ciertos gases tales como el formaldehido (presente en el humo de cigarrillo, materiales de aislación, pegamento para alfombras, entre otros), benceno (agente carcinogénico presente en el humo de tabaco y en ciertas soluciones limpiadoras) y el tricloroetileno (existente en adhesivos en aerosol y agente cancerígeno).
Este tipo de síndrome se presenta en, muchas empresas del mundo causando inquietudes y malestares se estima que a un 30 por ciento de la población que labora dentro de estas empresas son los principales perjudicados tanto ellos como la organización ya que se habla de que si los empleados se encuentran indispuestos existen una baja productividad. Debemos tomar las medidas pertinentes para que este problema no llegue a mayores instancias, tomemos las precauciones que ayudaran a reducir un poco las molestias que hoy en día se presentan dentro de la organización como principal debemos de tener en cuenta como está estructurado el edificio ya que este es un factor determinante para contribuir al síndrome, se deben realizar un mantenimiento constante del edificio, limpiezas a fondo, realizar acciones que favorezca el sistema de ventilación y a su vez para obtener un buen clima laboral con la finalidad de tener empleados con una buena salud laboral. Por último capacitar al personal que trabaja dentro de la empresa para que establezcan pautas de cómo trabajar ergonómicamente tanto para el beneficio de los propietarios como de ellos mismos así tratar de reducir estos efectos dañinos producidos por el SEE, para así obtener una mejor calidad de vida sana y saludable.
Profe: Patricia Tomas
Admón. Desastres B
Yadzia Andersen
Martha Caro
Se dice que el llamado síndrome de edificio enfermo según la Organización Mundial de la Salud es definido como las enfermedades producidas por la contaminación del aire en espacios cerrados.
Por lo tanto se producen un sin fin de molestias en cuanto a los empleados de la organización, lo cual se dan por la mala ventilación, las cargas iónicas, la descomposición de temperaturas, los gases y vapores de origen químico, debido a esto las personas que laboran dentro de la empresa presentan diferentes malestares entre los mas resaltantes tenemos jaquecas, náuseas, mareos, resfriados persistentes las alergias son las más constantes de igual forma la irritación de ojos nariz y garganta, sequedad de piel y mucosas, eritema cutáneo, fatiga mental y somnolencia , cefalea vértigo, jadeo ronquera y asma alteraciones del gusto y del olfato
El factor principal que contribuye a este síndrome es de 4 tipos:
Químicos: formaldehido, polvo o fibras de compuestos orgánicos, dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono…
Biológicos: bacterias, hongos, esporas, toxinas, ácaros.
Físicos: iluminación, ionización, ruido, vibraciones, temperatura, humedad relativa, ventilación.
Psicosociales: stress, ansiedad, agresividad contenida, contagio psíquico.
Las causas proceden por igual dentro o fuera del edificio.
Materiales químicos, bacterias, hongos, el polen y el polvo, la temperatura, la humedad, la iluminación, el ruido, el estrés personal y el relacionado con el trabajo y condiciones de salud preexistentes.
Entre contaminantes principales tenemos:
El polvo que es el agente transportador de sustancias alérgicas, compuesto de una gran variedad de elementos orgánicos e inorgánicos, que incluyen fibras, esporas, granos de polen, mohos, insectos y ácaros.
Los procesos de limpieza tales como barrer y pasar la aspiradora normalmente eliminan las partículas más grandes de suciedad, pero aumentan las concentraciones de partículas pequeñas de polvo en el aire.
Los agentes alérgicos de los ácaros están presentes en su propio cuerpo, en sus secreciones y básicamente en sus deyecciones. Las heces, de escaso peso, se mantienen flotando en el aire, se depositan en las vías respiratorias de las personas, y pueden causar una reacción de hipersensibilidad a la que son proclives quienes sufren problemas respiratorios.
Otros tipos de contaminantes de los ambientes interiores son los que se encuentran frecuentemente en los sistemas de acondicionamiento de aire, los cuales constituyen lugares cerrados y resguardados, de difícil acceso para su limpieza frecuente y en los cuales existen condiciones de humedad y temperatura que facilitan su proliferación.
Además, estos sistemas constituyen también un medio de distribución de los microorganismos, tanto los que se incuban en sus conductos, como de los que puedan provenir de un local donde hay un contaminante hacia todas las diferentes secciones de un edificio.
La existencia de acumulación de contaminantes en un edificio, en la mayoría de los casos es un síntoma causado por la ventilación deficiente del aire distribuido por el sistema de aire acondicionado.
Para Prevenir: muchas de estas enfermedades que presentan el trabajador dentro de una empresa tenemos que tener una ventilación adecuada siendo la mejor y la más factible la natural la de las ventanas, evitar decoraciones con material que acumule el polvo y que necesite limpiarse con frecuencia con aspiradora, se debe mantener el aire acondicionado limpio en los conductos, mantener en un estado higiénico en los locales lo que es pisos, alfombras y tapizados ya que estos son lugares de acumulación de hongos, ácaros y gérmenes.
Hay que acotar que los muebles u otros elementos que se introduzcan dentro de la empresa deben controlarse en su diseño y construcción evitando los que puedan emitir gases nocivos.
Existen muchas hipótesis sobre que utilizar plantas anticontaminación como el POTUS, contribuyen a eliminar los contaminantes del ambiente.
Las plantas combaten la polución del aire existente en ambientes cerrados, absorbiendo las sustancias químicas a través de los poros que se encuentran en la cara inferior de las hojas.
Las bacterias que normalmente se encuentran asociadas con las raíces ayudan a romper la estructura química de los contaminantes que luego serán captados por las raíces como nutrientes. Así el ecosistema hojas-raíces-suelo y microorganismos pueden remover humo, sustancias orgánicas volátiles, microorganismos patógenos y radón.
Las plantas de interior demostraron su capacidad de absorber ciertos gases tales como el formaldehido (presente en el humo de cigarrillo, materiales de aislación, pegamento para alfombras, entre otros), benceno (agente carcinogénico presente en el humo de tabaco y en ciertas soluciones limpiadoras) y el tricloroetileno (existente en adhesivos en aerosol y agente cancerígeno).
Este tipo de síndrome se presenta en, muchas empresas del mundo causando inquietudes y malestares se estima que a un 30 por ciento de la población que labora dentro de estas empresas son los principales perjudicados tanto ellos como la organización ya que se habla de que si los empleados se encuentran indispuestos existen una baja productividad. Debemos tomar las medidas pertinentes para que este problema no llegue a mayores instancias, tomemos las precauciones que ayudaran a reducir un poco las molestias que hoy en día se presentan dentro de la organización como principal debemos de tener en cuenta como está estructurado el edificio ya que este es un factor determinante para contribuir al síndrome, se deben realizar un mantenimiento constante del edificio, limpiezas a fondo, realizar acciones que favorezca el sistema de ventilación y a su vez para obtener un buen clima laboral con la finalidad de tener empleados con una buena salud laboral. Por último capacitar al personal que trabaja dentro de la empresa para que establezcan pautas de cómo trabajar ergonómicamente tanto para el beneficio de los propietarios como de ellos mismos así tratar de reducir estos efectos dañinos producidos por el SEE, para así obtener una mejor calidad de vida sana y saludable.
Profe: Patricia Tomas
Admón. Desastres B
Yadzia Andersen
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